Consecuencias de la devaluación del peso argentino

Durante el gobierno de Mauricio Macri, la economía argentina experimentó uno de los más duros golpes con la devaluación del peso argentino.

Como era de esperarse, las principales consecuencias de la devaluación del peso argentino impactaron en los más vulnerables.

En los sectores marginados, así como en la clase trabajadora, se presentaron perdidas de empleo, al tiempo que los precios de los alimentos y de los servicios públicos se incrementaron.

Por supuesto, el salario mínimo también se redujo, mientras que la cantidad de personas que perdieron sus casas aumentó significativamente.

La derrota de Macri y la devaluación del peso argentino

En agosto pasado, Macri perdió las elecciones, sin embargo, antes de que se anunciaran los resultados, el peso argentino no parecía estar devaluado.

Al conocerse la derrota de Macri, comenzaron a circular rumores sobre una devaluación del peso del 33%, con lo cual el tipo de cambio era de 60 pesos por dólar.

Se sabe que durante el gobierno de Macri el peso argentino ha experimentado una devaluación de más del 556%.

La devaluación se atribuye a múltiples factores, incluyendo las grado de exportación, así como el rol que juega la Argentina en la exportación de determinados bienes y servicios, particularmente alimentos.

El sector exportador se beneficia de la devaluación y por lo tanto siempre están presionando para que el peso argentino pierda valor.

Por su parte, el sector financiero no ha generado las condiciones de estabilidad necesarias y por el contrario existe una vulnerabilidad financiera relacionada con la falta de control sobre el capital y su movilidad.

¿Cuáles son las consecuencias de la devaluación del peso argentino?

Con la devaluación del peso argentino obviamente las repercusiones no se han hecho esperar.

Por un lado tenemos la fuga de capitales extranjeros que han visto afectadas sus inversiones ante la perdida de valor, con lo cual la confianza en la economía del país ha disminuido notablemente.

El peso argentino experimentó una depreciación de hasta el 30% en relación con la divisa norteamericana. Como consecuencia, el Banco Central tuvo que intervenir para que el peso continuara devaluándose aún mas.

La devaluación del peso argentino significa que el tipo de cambio se ve afectado por una gran inestabilidad. Y eso no es todo, también se ha presentado una inflación muy alta que repercute directamente en la población, ya que ahora se podrá comprar mucho menos que antes.

La perdida de confianza en la estabilidad de la economía también se ve reflejada en las compañías, así como en el S&P Merval a través de posiciones vendedoras con gran fuerza. Esto ha provocado la caída del índice en un 37%, que por cierto, históricamente es la mayor perdida en un solo día.

Otra consecuencia de la devaluación del peso argentino se puede ver en el mercado de deuda debido a un riesgo de impago.

Basta con decir que el costo por garantizar la exposición a la deuda soberana se incrementó en 938 puntos, mientras que los swaps de incumplimiento de crédito a 5 años, también incrementaron hasta alcanzar los 1.955 puntos.

Adicionalmente, la crítica situación de la economía argentina, así como el potencial empeoramiento que conduce a una devaluación del peso, también puede contribuir a que las entidades bancarias experimenten una tendencia bajista.

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